
Tiene la cara morena,
y un sufrir en la mirada,
una corona de espinas,
sangre por toda la cara,
Nuestro Padre Nazareno,
con su túnica morada,
caminando con la cruz,
apoyada en su espalda.
Detrás lleva a Su Madre,
llorando y muy destrozada,
con lágrimas en sus ojos,
con tristeza en su mirada,
van a matar a Su Hijo,
Hijo que Ella adoraba,
Él que al morir en la cruz,
del pecado nos salvaba.
Iba caminando al calvario,
una mujer se cruzaba,
postrada con un paño,
quería limpiarle la cara,
una mujer valiente,
Verónica la llamaban,
en el paño que le dio,
Su cara quedo marcada.
Madre de los Dolores,
quiero secar tus lagrimas,
no soporto que llores,
y ver muy triste Tu cara,
Tu Hijo al que hoy ves,
con la Cruz a sus espaldas,
subirá a los cielos,
y cuidara nuestras almas.
Juan Manuel Cabrera Rodríguez